¿Chupete sí o no?

Esta es una duda que se plantea a las madres y padres de manera muy frecuente. Como todo, hay que valorar las ventajas y los inconvenientes y disponiendo de información, cada familia tomaréis la decisión.

¿Cuáles son las ventajas de ofrecerlo?

  • El chupete es un calmador (de ahí su nombre en inglés pacifier), ayuda a consolar y calmar el llanto
  • Ayuda al bebé en procedimientos estresantes o dolorosos, como son vacunas, u otros procedimientos
  • Factor protector frente al Síndrome de muerte súbita del lactante ( SMSL)
  • Ayuda a conciliar el sueño, efecto relajante

¿Cuáles son los inconvenientes?

  • Interfiere en el establecimiento de la lactancia materna ya que la succión es diferente que en el pecho. Por eso, no se recomienda ofrecer hasta que la lactancia esté bien establecida. Esto ocurre alrededor de las 4 primeras semanas de vida
  • Favorece los problemas orales y dentales. Mayor riesgo de alterar la mordida y de anormalidades en el paladar
  • Altera el desarrollo de la musculatura orofacial
  • Aumenta el riesgo de infecciones en los oídos.
  • Aumenta el riesgo de accidentes

Nuestros consejos

¿Qué chupete deberíamos elegir?

  • Que la tetina sea plana, y sea simétrica. Evitar las que tienen forma como de “cereza” o los que se llaman de forma “anatómica”
  • En cuanto a material, es preferible que sean de silicona
  • El cuello se recomienda que sea fino y flexible
  • En cuanto a la parte del escudo, la recomendación es que sea flexible, ligero y que tenga buena ventilación

¿Cómo empezar a usarlo?

Lo más importante es utilizarlo de forma correcta y responsable, es decir, realizar un uso puntual, para ayudar al bebé a calmarse, a dormirse, para disminuir su dolor… Y una vez conseguido, retirárselo.

Medidas generales a tener en cuenta

  • No fijarlo a la ropa con chupeteros, ya que aumenta el riesgo de asfixia u otros accidentes. Además al tenerlo cerquita todo el tiempo, es fácil que recurran a él con más frecuencia
  • Se recomienda retirarlo entre los 12 y 18 meses de vida
  • Nunca añadirle algún tipo de sustancia para endulzarlo o darle sabor
  • Mantenerlo en condiciones adecuadas de higiene, Se limpia con un poco de jabón y se aclara con abundante agua. Es muy importante cambiarlo con frecuencia (siempre que esté deteriorado o al de 8 semanas aproximadamente según frecuencia de uso)

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